Debate: el precio de la ropa

TOTO CAPUTO defendió la desregulación comercial 

Para el ministro, la apertura genera desinflación en bienes como la ropa, y fuerza a la industria local a competir de verdad, lo que beneficia al conjunto de la población, más allá de resistencias sectoriales.  

Por: Redacción / 9 de febrero de 2026


El ministro de Economía Luis Caputo relanzó un viejo debate en Argentina: ¿por qué la ropa nacional es tan cara? Esto se dio en el marco de la apertura comercial y la baja de precios en el sector textil como resultado de las políticas tributarias y comerciales implementadas por el gobierno.


Caputo defendió la decisión de permitir mayores importaciones de ropa y otros bienes, argumentando que el modelo anterior de economía cerrada (con restricciones a la competencia externa) "permitía a los empresarios locales elevar los precios muy por encima de sus costos reales", generando márgenes excesivos sin incentivos para mejorar eficiencia o competitividad.


En ese contexto, dijo Caputo que "hoy la ropa es mucho más barata" en Argentina, comparado con hace "dos años". "Los precios bajaron sustancialmente gracias a la mayor competencia externa", explicó, y añadió que conoce a muchos empresarios del sector que le reconocen que ahora compiten en igualdad de condiciones.


Antes, sostuvo, los productores locales cobraban hasta cinco veces más por los mismos productos, lo que califica como un "robo" en términos de precios relativos.


Su argumento es que la apertura beneficia a los consumidores, ya que la gente puede comprar ropa argentina más barata (por la presión competitiva) o directamente acceder a prendas del exterior sin necesidad de viajar (por ejemplo, vía internet o envíos).


Caputo vincula esto a una crítica más amplia al modelo kirchnerista: no era verdaderamente "pro-industria", sino pro-dueños o pro-margenes excesivos de unos pocos, en detrimento del consumidor y la eficiencia general. 


Estas declaraciones surgen como respuesta a una polémica previa, cuando sostuvo en una entrevista que "nunca compró ropa en Argentina porque era un robo", y lo ilustró con su propio ejemplo: llevaba un saco de Massimo Dutti, marca importada, descrita por él como "relativamente buena y barata"./