Mercados

GUERRA DE MERCADOS: ENTRE EL OPTIMISMO TRUMPIANO Y LAS ADVERTENCIAS CHINAS

El presidente estadounidense pronostic[o que el Dow Jones llegar[ia a los 100 K al finalizar su mandato. Mientras tanto, las autoridades chinas recomiendan desdolarizar. 

Por: Redacción / 9 de febrero de 2026


En un contexto de tensiones geopolíticas y geoeconómicas , el presidente Donald Trump adoptó un tono decididamente bullish respecto a los activos estadounidenses, cuando el S&P 500 toca nuevos récords históricos y el Promedio Industrial Dow Jones (DJIA), el índice que mide el desempeño de las 30 principales empresas industriales estadounidenses, superó los 50 mil puntos. En ese marco de euforia, Trump formuló un arriesgado pronóstico: que el DJIA iba a llegar a los 100 mil puntos en 2029, año de finalización de su mandato.

Sin embargo, contra el bullismo trumpiano aparecieron las advertencias y posiciones de China contra el dólar. Analistas informaron sobre las medidas tomadas por bancos chinos, bajando su exposición a bonos del Tesoro de Estados Unidos, citando volatilidad y riesgos de concentración. En medio de esta disputa, continúa el debatesobre la revalorización de la plata y otros metales como un refugio alternativo, con precios que han experimentado un rally histórico impulsado también por la demanda industrial y déficits de suministro. Este panorama ilustra las divisiones en los mercados financieros, donde el optimismo por las políticas pro-empresariales choca con preocupaciones sistémicas sobre la deuda estadounidense.

Desde el inicio de su segundo mandato, Trump ha enfatizado medidas como recortes fiscales y desregulación para fomentar el crecimiento, lo que ha alimentado un rally en los mercados bursátiles. El S&P 500, índice emblemático de las 500 mayores empresas de Estados Unidos superó los 7.000 puntos por primera vez en su historia a finales de enero de 2026, cerrando el mes con un avance del 1.4% pese a volatilidades iniciales. Analistas de Morgan Stanley proyectan que el índice podría alcanzar los 7.500 puntos este año, impulsado por un crecimiento de ganancias del 14-16% en las empresas, excluyendo las "Magníficas 7" tecnológicas. 

El Donald busca subirse al desempeño del mercado, que califica como un "éxito rotundo", atribuyéndolo a sus políticas tarifarias y nominaciones clave, como Kevin Warsh para la Reserva Federal, que prometen mantener un entorno favorable para las acciones. A pesar de una volatilidad temprana causada por aranceles, el índice ha recuperado terreno, con un retorno total del 20.9% desde las elecciones de 2024 hasta febrero de 2026. 


Sin embargo, no todo es optimismo: historiadores del mercado advierten que valoraciones elevadas (22.2 veces las ganancias futuras) podrían precipitar caídas de hasta el 19%, similar a burbujas pasadas como la del NASDAQ. 

El avance del 13.3% en el primer año del mandato de Trump representa ganancias saludables, aunque inferiores a su primer término (24.1%), y se ve como un "mercado Trump" que prioriza el crecimiento sobre la inflación. 

Advertencias chinas


En contraste con el entusiasmo trumpiano, China ha emitido señales de cautela respecto a los bonos del Tesoro de Estados Unidos. Reguladores chinos han instado a los bancos a limitar sus tenencias, argumentando riesgos de concentración y volatilidad en el mercado de deuda. Esta directriz, reportada por medios como Bloomberg, habría llevado a un declive en las tenencias soberanas chinas, que cayeron a 682.600 millones de dólares en noviembre de 2025, el nivel más bajo desde 2008. 

La medida forma parte de una tendencia de desdolarización entre naciones BRIC, donde las ventas de deuda estadounidense responden formalmente a "preocupaciones sobre la sostenibilidad fiscal de Estados Unidos" y las "fluctuaciones en los rendimientos", pero detrás de las cuales se esconden . 

Como resultado inmediato, los rendimientos de los bonos a 10 años subieron ligeramente, y el dólar cayó casi un 1% tras los reportes. 

Analistas interpretan esto no como un rechazo total a la solvencia estadounidense, sino como una diversificación estratégica, con China trasladando fondos a cuentas custodias en otros países. 

Esta postura china resalta un contraste con el bull market en acciones: mientras Trump impulsa activos de riesgo, Pekín advierte sobre la vulnerabilidad de la deuda soberana, exacerbada por déficits crecientes y políticas expansivas.

Plata, activo en ascenso


En este escenario polarizado, la plata ha capturado atención como un "fenómeno de revalorización", con precios que han escalado un 147% en 2025 y proyecciones para superar los 100 dólares por onza en 2026. 

El metal blanco alcanzó un pico nominal de 121 dólares en enero, antes de una corrección que lo situó alrededor de los 80-83 dólares, impulsado por déficits de suministro y demanda industrial en sectores como energías renovables, tecnología y vehículos eléctricos. 

La ratio oro-plata cayó por debajo de 50 por primera vez en 14 años, señalando una "sobrevaloración" relativa de la plata, pero analistas independientes la ven como una revalorización justificada por su rol estratégico, más allá de ciclos manufactureros tradicionales. 

Instituciones como UBS y Bank of America pronostican picos de 55-65 dólares a mediados de 2026, mientras voces independientes apuestan por cifras triples, citando escasez estructural y el "comercio de devaluación" del dólar. Sin embargo, advertencias de crashes persisten, recordando la volatilidad histórica del metal. 

Este fenómeno posiciona a la plata como un puente entre el optimismo equity y la cautela en bonos, atrayendo inversores que buscan hedges contra incertidumbre geopolítica.

El contraste entre el bullismo trumpiano en acciones y las advertencias chinas sobre bonos subraya un mercado dividido, donde el S&P 500 podría seguir subiendo si las políticas pro-crecimiento prevalecen, pero con riesgos de correcciones por valoraciones elevadas. China, al reducir exposición a Treasuries, acelera tendencias de diversificación global, potencialmente elevando rendimientos y presionando el dólar. La plata, con su rally fenomenal, ofrece una narrativa alternativa de valor real en un mundo de activos financieros volátiles. Inversores deben monitorear eventos como reportes de ganancias y decisiones de la Fed, que podrían inclinar la balanza en este delicado equilibrio económico./