En el mes de julio de 2019 fallecía en Estados Unidos el creador de las Torres Petronás de Kuala Lumpur, la Torre de Cristal de Madrid y la ampliación del MOMA neoyorkino, entre otras maravillas de la arquitectura contemporánea. Su sueño incumplido era volver a su provincia natal, Tucumán, para hacerla grande otra vez.
Por: Redacción / 31 de julio de 2025
"El futuro siempre se las arregla para ser diferente de lo que proyectamos. Hay que inventarlo todo, y eso es lo mejor que puede pasarnos". César Pelli
Uno
de los arquitectos más notables y disruptivos a nivel universal que diseñó los edificios más icónicos de mundo y
apostaba a la fuerza del cambio y a la coherencia. El pasado 19 de julio se cumplieron 6 años del fallecimiento del arquitecto tucumano
César Pelli (1926-2019) que desafió lo convencional para explorar con grandeza
la innovación y creatividad. Proyectos de la talla de las Torres Petronas y del
World Financial Center de Nueva York convierten a su legado en parte de la
historia grande de la construcción.
Nacido
el 12 de octubre de 1926 en San Miguel de Tucumán, hijo de una maestra, César
Pelli cursó la carrera de Arquitectura y se graduó a los 23 años en la
Universidad Nacional de Tucumán. A comienzos de los años 50 se instaló en
Estados Unidos. Allí nacieron sus hijos y residió en Los Angeles, antes de ser
decano de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Yale, entre 1977 y
1984. Volvía siempre a visitar su familia a Tucumán y siempre manifestaba su
sueño pendiente de hacer una gran obra pública en su tierra querida.
Se
lo reconoce en el mundo por no haber tenido miedo a la hora de construir obras
emblemáticas que batieron récords en diferentes países y que al día de hoy se
consagran como símbolo de la arquitectura disruptiva.
Pelli
es un emblema argentino que no creía en el estilo individual sino en la
apropiación que hacen las personas de los cambios. Creía en la grandeza de las
ciudades y en poder resaltar el espíritu de cada lugar.
La
firma del tucumano ha dejado su huella en 87 paises. Las Torres Petronas en
Kuala Lumpur, Malasia, fue su obra más emblemática y la que terminó de hacerlo
conocido en el mundo entero. Símbolo de la arquitectura disruptiva, fue el
edificio más alto del mundo entre 1998 y 2003.